10 Claves de la revancha


 

Villa Primavera y San Antonio jugarán el desquite de las semifinales del Torneo Federal C, este domingo en el estadio Padre Ernesto Martearena. Aquí las claves de la revancha:

 

1. El buen entendimiento entre Reyes y Puntano

 

Si los ex delanteros de Central Norte mantienen el nivel del partido de ida, pueden generarle más de un dolor de cabeza a los de Martín Martos.

 

2. El recambio para el complemento

 

A San Antonio le salió perfecto apelar a los relevos en la segunda mitad. Marcos Navarro marcó diferencias entrando desde el banco de suplentes. El “Canario” desniveló con su gambeta endiablada, metió una asistencia y participó en otro de los goles. ¿Primavera tendrá alguna carta ganadora para la revancha?

 

3. La pelota parada

 

La altura de Carate, el juego aéreo de Vicedo y De Pauli, más la buena pegada de Silveira y Cáceres serán claves en el partido desquite. Del otro lado,  Puntano, Alexis y Fabricio Reyes pueden dañar a través de la vía aérea en ofensiva.

 

4. La voracidad de Vicedo y De Pauli

 

San Antonio no tiene un “nueve” definido. Tanto De Pauli como Vicedo rotan permanentemente en ataque, sin dar referencias a los defensores rivales. Los dos atacantes de la “Villa” se mueven bien al espacio vacío dejado por los zagueros de los equipos que enfrentan, en este caso Primavera. Ambos pueden cumplir ocasionalmente el rol de centrodelantero.

 

5. Los arqueros

 

Pegini es uno de los mejores arqueros de la categoría. El ex Mitre mantuvo un rendimiento parejo a lo largo de la competencia y puede ser importante por reflejos, personalidad, concentración y experiencia.

 

Pedroso, por su parte, si está en forma físicamente (salió con un golpe en la ida) transmite tranquilidad a sus defensores por su seguridad bajo los tres palos y su facilidad para descolgar los centros que lluevan al área.

 

6. Los entrenadores

 

Martín Martos es un Director Técnico joven, cercano al jugador, que marca las pautas de trabajo. Va a ser esencial no perder la calma en momentos en que el partido puede llevar tensión.

 

Hugo Rivero debe transmitir confianza a sus dirigidos. No todo está perdido. La derrota en el primer cruce fue por un gol de diferencia, y con tan solo ganar 1 a 0, su equipo forzará la definición desde el punto de penal.

 

7. Los duelos en la mitad de la cancha

 

Chiaraviglio aportó recuperación de pelota, pero falló en la distribución del juego. Sergio Cháves y Pichotti se complementaron bien en el medio y ambos pisaron el área. Éste último asistió a Reyes en uno de los goles. Esta zona del campo será vital para el resultado final.

 

8. Las bandas

 

El primer encuentro marcó algo puntual. Emanuel Cáceres jugó como volante por la derecha en San Antonio. En el primer tiempo las pocas intervenciones que tuvo fueron centralizando el juego o con dificultad para desbordar jugando con el perfil cambiado. “Chicho” Rojas colocó el centro que derivó en el primer gol y luego se desdibujó.

 

Por el lado de Primavera, Carabajal se destacó por el andarivel derecho, con desbordes, precisión en los pases y una asistencia; además de realizarle coberturas a las escaladas de Sánchez por la banda. En el sector izquierdo alternó Barrionuevo (muy estático) con Cháves, que le hizo los relevos.

 

Nota de los Dt’s para la revancha: Cáceres por izquierda en San Antonio, y una participación más activa de Sánchez en Primavera.

 

9. La proyección de los laterales

 

Patricio Luna, (contenido en la ida) puede servir como apoyo o descarga de los volantes. Villarreal se proyectó permanentemente por su sector, explotando los espacios: será una constante en el desquite.

 

Lambertín, fue salida permanente en el “Gallito”. Debe mantener el nivel de la ida.

 

10. Los “10”

 

El “Mudo” Barrionuevo estuvo inconexo. Sus destellos a cuentagotas no disimularon su flojo partido. Primavera contará para este partido definitorio con Rodolfo Escalante el “10” titular.

 

Silveira arrancó con atrevimiento, pidiendo el balón y se fue pinchando. Si el “Bajo” quiere ganar la serie, Leo debe comprometerse más con el equipo, transformarse en el conductor.